lunes, 30 de marzo de 2015

En la cornisa


Eran tan intensos los momentos decisivos de su cruda realidad, que pensaba una y otra vez en las líneas abismales que impregnaban en la sociedad, en aquellas que validaban lo aceptado, descartando otras  formas de vida, formas de pensamiento, formas de placeres y sensaciones... Como lo era su vida, que en función de otras elecciones sentía el menosprecio de la gente y lo que era aún más doloroso el desprecio  de su familia, su padre machista y su madre que era la sombra de su padre... 
Sus relaciones sentimentales habían fracasado, en su adolescencia había peleado con todas sus fuerzas contra ese sentimiento “incorrecto”. Había roto el corazón de varias muchachas en su triste intento de complacer a todos, siendo terriblemente infeliz forzando sentimientos que jamás tendría.
Sus reiterados acercamientos a hombres no habían sido más exitosos, intentando siempre que fueran pasajeros, aunque con el último joven había sido diferente.
Le fue imposible no enamorarse, y no había podido evitar su cuestionamiento. El día anterior le había planteado formalizar su relación y ante su negativa lo había abandonado sumergiéndolo en un plano más que solitario.
Así fue como sus ilusiones se desvanecieron, su alma quedó en pedazos en el intento de permanecer junto a él y hoy todo se encontraba derrumbado, porque no se conformaba solo con las cálidas noches de pasión que en su momento le ofreció.
Demasiados obstáculos tuvo para llegar a esta relación, la hostil sensación de abandono superó sus expectativas de vivir... Entregaba su vida por él, ya nada tenía sentido, nada. 
En su desesperación porque alguien comprendiera el motivo para semejante locura permitió que un bombero de unos cuarenta años se acercara a él, pero se arrepintió poco después cuando al confesarle sus dilemas el hombre mostró de manera fugaz una expresión de repulsión.
El bombero reprimió su disgusto y se dedicó a su tarea. No le gustaba en absoluto enredarse con “esa clase de gente”, según él decía.
 El joven inundado en lágrimas, sintió como se reflejaba el rechazo de la sociedad en aquel socorrista y como se anidaba la imagen de su padre que muchos años lidió contra esta elección y solo optó por abandonarlo.
Se le venían ideas que una y otra vez pensó, como lo era el desconocimiento o lo que es mucho más importante la falta de "empatía" que condiciona e imposibilita a las personas a llegar a "esa clase de gente" y realmente comprender que no es enfermedad, que no es distorsión, que no es perversión sexual, sino simplemente una elección de género al cual amar.
El rescatista escuchó atentamente las confidencias del hombre que permanecía de manera precaria en la cornisa. A medida que el tiempo transcurría y el muchacho continuaba soltando todo el peso que cargaba en su espalda desde hacía tantos años, no pudo evitar imaginarse en una situación similar y en cómo sería su reacción. Se estremeció al pensar en lo que podría ocurrirle a su hijo que apenas tenía seis años y lo que generaría en él si continuaba pensando de manera tal.
El bombero notó como sus ojos se humedecían escuchando la triste realidad de quienes además de luchar contra sus propias contradicciones tienen que soportar el desprecio, la incomprensión y hasta la violencia de “personas normales”. ¿Hasta qué punto la sociedad había hostigado a esta persona de nobles sentimientos para que tomara esta drástica decisión?
Impulsado por un repentino cariño paternal le aconsejo que luchara por su amor y que era un ser sumamente afortunado porque era correspondido con el mismo sentimiento de la persona amada ya que lo había demostrado al querer formalizar su relación.
Intentó convencerlo de que hiciera lo que hiciese jamás complacería a todo el mundo y que por una vez en su vida debería ser egoísta.
El joven lo miró impactado y se sintió alentado ante el cambio de quien ahora tenía altas posibilidades de convertirse en su salvador. 


4 comentarios:

  1. Me encantó trabajar con vos, tenes buenas ideas y amabilidad para exponerlas. Creo que nos quedó bastante bien XD Beso.

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  2. igual!!! estuve mirando algunos de tus escritos, y la verdad que muy interesantes!!! te sigo por aca!! besos

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  3. Un relato que transmite tristeza pero que al final refleja cierta esperanza. Es muy emotivo y además transmite un mensaje muy importante. Contado desde el punto de vista del chico, el lector consigue sentir la "empatía" de la que se habla en el escrito.

    Un saludo :)

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